Melodrama, de Jorge Franco. Suscita pensamientos no tan felices, más bien pesimistas porque te recuerda (al menos a mí) que finalmente, todo acabara algún día, y en el caso del libro, no de la mejor forma sino en degradación. Acaba llegando al punto más bajo.

Todas las mañanas uno se levanta sin saber nada, uno simplemente confía en que no haya cambiado lo escencial y que lo que duele y estorba haya desaparecido. Vivir es un acto de confianza en la suerte.

Uno cree que sabe, pero la vida cambia en cualquier momento. A veces parece que para mejor, otras que para peor. Y uno va viviendo de la mejor forma que puede y sin saber que pasará después. Me gusta sobre todo lo del “acto de confianza”. Yo confío en mi instinto.

Así se arreglan los problemas cuando no tienen solución: durmiendo

Quien no ha querido y deseado un día quedarse dormido y simplemente despertar cuando todo haya pasado? A veces parece que es lo único que uno puede hacer. Pero todos los problemas deben enfrentarse, si son problemas tendrán solución. Dormir es simplemente ignorarlos.

Uno confunde el amor con cualquier cosa.

Ilusión, alegría, escape, seguridad, enamoramiento… a veces se parecen al amor.

¿Cuáles problemas? Lo que vos tenés son culpas

… y las culpas no son problemas?

No es el tiempo sino las huellas las que evidencian el rastro de lo que nos va pasando.

Muchas veces pasa mucho tiempo pero no nos pasan muchas cosas, no cambiamos, no crecemos, no hay rastros. En otros casos, en muy poco tiempo la vida te da un giro y parece que hubieras vivido mil años. Y cambias, creces, piensas diferente, y te sientes diferente. El tiempo finalmente, es relativo.

Las oportunidades no siempre se dejan ver y casi siempre andan ocultas en la cotidianidad.

Por eso hay que estar atento, pendiente, alerta. Y no dejarlas pasar.


Just thinking how fast does time go by… It seems like just yesterday you left, I still remember your face, your hugs, your voice and your tears. Were them real? I believe. I’m sitting here in my room remembering & I can’t take you off my mind. There are tons of things that still remind me of you… songs, words, people, places, feelings… yeah, feelings remain even though they shouldn’t, even though I should forget you once and for all since you are most probably staying where you are and I will probably never know for sure what I want. If my love for you was real, i won’t know either and it seems childish to be thinking of you, to feel that as months, days and hours pass I love you more and more and I remember more than vividly what we lived together and what we did and what we shared. Now, I feel confused and sluggish. I want to see you again, to hug you again, to go dancing with you.


Dicen que si uno siempre hace las cosas de la misma forma, de la costumbre, vas perdiendo la capacidad de verlas diferente y por lo tanto, un poco o mucho de creatividad. Lo ideal, es de vez en cuando hacer algo diferente a lo que estas acostumbrado para mantener la creatividad al máximo. Yo soy de las personas que siempre hacen todo de la misma forma: voy siempre al mismo restaurante a almorzar, siempre tengo un plato preferido en los restaurantes que frecuento, un café preferido, siempre compro ropa en el mismo lugar, de la misma forma. Bastante cuadrículada y si pudiera culparía a mi carrera por ser tan algoritmica pero ya era así antes. Y cuando intento variar, me asalta la duda. La pregunta que me mata es si deseo mi cappuccino con algún licor.  Si yo jamás lo tomo así, si ni siquiera he pensado en cual me gustaría, si no los conozco. Así que pienso por un  momento, pero siempre me quedo sin el licor.

Y lo mismo pasa con casi todo. Pero quiero cambiar. Así que el sábado cuando fui a comer helado, decidí que quería un sabor diferente. No café, ni chocolate, ni avellanas, ni frutos rojos, ni brownie. Algo diferente. Y que no me tomara una hora y media decidirlo, así que pedí los primeros sabores diferentes que ví: coco y maracuya. Y el resultado fue muy bueno! Espero seguir practicando, variar de vez en cuando no esta mal.


Hay un blog que se llama Paula quiere escribir. Y yo que tambièn me llamo Paula también quiero escribir, pero también quiero hacer otras cosas. Aquí va la lista:

  • Paula quiere bailar
  • Paula quiere viajar
  • Paula quiere llorar
  • Paula quiere un abrazo
  • Paula quiere poder hablar hasta el cansancio
  • Paula quiere escribir.
  • Paula quiere hablar en francés
  • Paula quiere dejar de pensar, un momento al menos
  • Paula quiere dejar de tener líos
  • Paula quiere ver a un amigo
  • Paula quiere dormir

Tres! Blogs

30Ene10

Los blogs que leo últimamente y que me han valido horas de diversión y procastinación. Me distraen en mi trabajo y me han dejado más de una lección valiosa. A veces me siento identificada, otras no tanto, pero son un buen sustito a las revistas y a los artículos de msn. Mucho mejores.

  1. …(des)encontrada: es un blog que cuenta dos historias, y una de ellas (la que más me gusta) esta escrita en dos versiones, ella y él. Es una historia de amor, con todos los matices de la vida real. Nada de cuentos de hadas, lo cual me encanta. Visitar
  2. Mis 48 metros cuadrados: Lo que más me gusta del blog es que me siento completamente identificada con la historia, aunque no sea exactamente igual a mí. Que parece que esta llegando a su final, pero vale la pena leerlo. Una chica que se casa con su “algo” como ella lo llama para conseguir salir de casa. Y en el medio, un montón de situaciones, graciosas y no tanto, peleas con mamá, con la amiga, romances… un poco de todo. Visitar
  3. Hablemos mal de los hombres: Este es un blog con varias secciones y varias historias. Lo cual hace que sea un poco màs dificil de describir. Habla de la vida de soltera, de los hombres (no siempre mal) y de muchas otras cosas. Mi sección favorita es Como tratar mal a un hombre y mantenerlo enamorado :P , aunque nunca haya aplicado sus consejos. Visitar

Ciclos

19Ene10

Alguna vez una amiga me dijo que la vida se componen de ciclos de 7 años. En los primeros 7 años aprendes cosas de supervivencia como caminar, hablar, ir al jardín, comer, etc. En el segundo ciclo aprendes a relacionarte con los demás. En el tercero defines tu carrera, etc. Nunca encontré nada que sustentara la teoría, pero a mí me pareció muy interesante y por eso siempre quise graduarme antes de acabar el tercer ciclo de mi vida, es decir antes de cumplir 22 años. Afortunadamente lo logré :) pero ahora que ya cumplí 22, siento que es la primera vez que no tengo muy claro cuál es el siguiente paso.
Así que antes de planear mis siguientes 7 años, decidí hacer un balance de los últimos 7. Al comienzo creí que existían muchas diferencias entre yo del 2003 y yo ahora. Después me di cuenta que en el fondo, no son tantas. Hace 7 años, en enero del 2003, acababamos de llegar a una nueva ciudad con mi familia, lo que para mí significaba una oportunidad para volver a empezar, para redefinirme, porque el último año había sentido que me alejaba de todos y todo lo que me rodeaba. Hoy me siento de una forma muy parecida, y busco esa misma oportunidad de volver a empezar en otro lugar. Dejar a un lado todo lo que no debe permanecer.
En los últimos siete años, crecí (literal y metaforicamente), conocí otro país, fui a la universidad, me gradué, aprendí francés, deje un poco la timidez, tuve mi primer novio “en serio”, me enamoré, conocí a mi mejor amigo y a mi mejor amiga actuales y a otros varios amigos, mejoré mi sentido de la moda, amé y me le escapé a mi deseo de autodestrucción … Siento que fueron unos buenos 7 años porque logré muchas de las cosas que quería. Espero que los siguientes 7 sean mejores.


Se encontraba sentada frente a su computadora portatil, sola en su oficina escuchando música suave a bajo volumen mientras leía el último número de la revista Vogue en internet. Era su último día de trabajo antes de las vacaciones de navidad y ya todo el personal había salido. Ella había decido quedarse un rato más, no tenía planes para aquella tarde y no le apetecía llegar a su apartamento aún. Allí se sentía más sola que en su oficina. Como de costumbre, la luz se apagó al no detectar movimiento. Levantó el brazo un poco y lo movió, pero la luz no prendió así que no le dio importancia y continúo su lectura. Mientras leía pensaba en lo que compraría para su mamá como regalo de navidad, quería darle algo que ella apreciara, casi siempre quedaba insatisfecha con sus regalos. Este año esperaba sorprenderla.
De repente, todas las luces de su piso se encendieron, incluyendo las de su oficina y sintió que alguien se acercaba a su silla. Giró su cara, pensando que tal vez alguien quedaría en el edificio y la habría visto al pasar. Pero no había nadie. Sintió un pequeño escalofrío, estaba sola y cualquier cosa podía sucederle. Se quedó un segundo pensando y luego se rió por tener miedo. “Ya no tienes 8 años” pensó para sí misma y volvió a su lectura. Apenas giró de nuevo su rostro hacia la pantalla del ordenador, todas las luces se apagaron. No hubo tiempo de reacción. Sintió como un frío cortante recorría su nuca lentamente y un leve suspiró se escapó de sus labios. Luego sintió la tibia caricia de su sangre recorriendo su cuello. Sus ojos permanecían fijos en la pantalla, sus labios un poco separados entre sí, sus manos sobre el teclado.
Las luces del piso se volvieron a encender, pero sus ojos jamás volvieron a ver la luz.


Carteras

14Dic09

Algunas personas dicen que una mujer se conoce mirando al interior de su cartera. Allí, se encuentran escondidos todos sus secretos, su yo más íntimo, un montón de objetos a primera vista sin importancia pero que guardan cada uno un simbolismo de la profundidad del alma de la dueña. Su personalidad, sus gustos, sus caprichos y sus aficiones, todos bajo un mismo refugio.
Pero yo no uso cartera. Nunca he podido con ellas, o son demasiado grandes y me estorban o demasiado pequeñas y no me cabe lo que debo llevar. Que nunca es mucho. Antes ni siquiera cargaba documentos, pero de tantos regaños (y algunas veces que no pude entrar a un bar ni siquiera a tomar café) ya aprendí a llevarlos conmigo. Y también las llaves de la casa. Todo lo que necesito me cabe en los bolsillos, que por mucho necesitare un brillo labial que de todas formas se me va a olvidar usar. Y entonces me surge la duda: seré yo tan banal que todo lo que soy cabe en un bolsillo, máximo dos? Todas las carteras que conozco parecen bolsas mágicas de las cuales salen cosas que uno no sabe como caben ahí. O será que es mentira eso de que la cartera nos define? O será que no soy tan “femenina”? O será simplemente que estoy vacía, tal cual me he sentido en varias ocasiones? No sé, a veces me gusta pensar que simplemente soy tan compleja, que de todas formas no “cabría” en una cartera.


Así que de nuevo, no dijo nada. No habló, no preguntó, ni siquiera lo miró a los ojos. ¿Para qué? Igual, ni sus respuestas ni nada de lo que dijera iba a cambiar el rumbo de la historia. ¿O si? Ella creía que no. Ya se lo habían advertido antes. “No puedes saber que piensan los demás. Ni siquiera sabes quienes son.” Pero para ella, no había razones para intentar siquiera hacerlo cambiar de opinión. Igual, se iba. Igual, no iba a tomar en cuenta lo que ella dijera. Igual, si no podía descifrar que ella quería que se quedara, entonces mejor que se fuera. Y de todas maneras, ¿queén era ella para exigirle? Nadie.

Así que él se fue, ella no dijo nada, él no volvió a hablarle y todo acabó. Cómo si fuera más fácil así.


Sólo jugué una semana, pero aparte de buenos recuerdos, me dejo unas buenas lecciones:

  1. No pierdas de vista el balón: Siempre hay que saber por dónde viene el balón, para saber a dónde moverse. Si te distraes el equipo contrario te lo quita. No hay que perder de vista el objetivo, la meta y hay que saber a dponde ir cada vez que este cambia de lugar.
  2. Trabaja en equipo: No se puede ganar si se trabaja sólo, si algún compañero esta solo, pasale la pelota a él. Si te atacan, haz un pase. Si un compañero tuyo tiene el balón, corre con él para que te pueda hacer pases si lo necesita. Si alguien del equipo se cansa, relevalo. Como en la vida, hay que trabajar en equipo porque se llega más fácil así.
  3. Un buen jugador sabe defender y atacar: Porque si no tienes el balón tienes que defender, y si lo tienes (Tú o tu equipo) hay que atacar. En pocas palabras, hay que saber cómo actuar dependiendo de la ocasión :) .
  4. Calcula y corre: Esto es cuando viene el balón hacia ti. Muy pocas veces te va a llegar directo a los pies, lo que hya que hacer es calcular a donde va a llegar y correr hacia allá. Nada de empezar a correr parar a ver si ya te llego, correr, parar, etc. No funciona así, se te escapa. Igual pasa con las oportunidades, pocas veces llegan directo, hay que atraparlas.